miércoles, agosto 27, 2008

Columna Asimetrias. La Iglesia y la UV: el Caso Blanchet

Por Fausto Fernandez Ponte

I

La Universidad Veracruzana otorgó merecidísimos doctorados de honor a Emilio Ribes Iñesta y Helio Flores por su defensa del laicismo en la institución universitaria y la libertad de expresión. ¡Loable!

Ello ocurrió viernes, día 22 de agosto, en acto presidido por el rector Raúl Arias Lovillo, a quien en cenáculos académicos en Veracruz se le registra rehén de intereses del poder político local.

Los honores a los celebrados recipiendarios son de justicia. La academia y la comunidad intelectual y del arte que emblematiza la UV reconoce las trayectorias y aportaciones de los endoctados.

El doctor Ribes es un científico notable en los campos de la conducta individual y social y defensor de la universidad pública ante el capitalismo depredador y hegemónico y los oscurantismos.

Y el señor Flores, por su parte, ha hecho del cartón humorístico en la prensa una incisiva herramienta para caricaturizar el quehacer político y combatir los oscurantismos y los dogmatismos.

En el caso del señor Flores, el doctorado honoris causa acusa significado especial: siendo nativo de Xalapa, sede de la UV, ésta reconoce los méritos del hijo pródigo que hizo fama afuera.

II

Ambos personajes exaltaron a la UV como bastión en la lucha contra los oscurantismos --secuelas que son de la ignorancia y los dogmas de las supercherías organizadas y sus hipocresías--.

Y el rector Arias también aludió en su discurso a la defensa de la universidad ante los zarpazos del oscurantismo. Pero antójase obvio que el rector mordióse, de seguro, la lengua.

La UV, la institución que él rige supuestamente manteniendo a raya las fuerzas del oscurantismo, cedió grotescamente a las presiones de los personeros de éstas.

Cierto, lamentablemente. Un día antes de la ceremonia en la que se honró al doctor Ribes y al creador Flores, la UV reprimió con inapropiada crudeza un programa de su estación de radio.

El programa, Opiniones y Comentarios, conducido por el periodista Julio Ricardo Blanchet Cruz y con el apoyo logístico de Gabriela Dávila Madrid, era el de mayor popularidad en Radio Universidad.

Esa popularidad no era gratuita ni mucho menos reciente. El programa, que se trasmitía diariamente desde hacía casi nueve años, era plural, pero aun así escandalizaba a las fuerzas del oscurantismo.

El tratamiento del colega Blanchet al tema de la Iglesia Católica y demás expresiones de la religión organizada para fines del poder económico y/o político y no de Dios, molestaba a éstas.

III

Subráyese que esos personeros de la religión organizada conforman lo que en ciencia política identifícase como clero político, de tan trágico protagonismo en la historia de México y del mundo.

Ese tratamiento era incisivo y, por ello, jodía las paciencias de los personeros --obispos, curas, pastores, etcétera-- de la religión organizada, la de vocación crematística o de interés terrenal.

El periodista Blanchet goza de gran credibilidad y prestigio por su honradez intelectual y moral y la franqueza de su conducción profesional. Su estilo icástico explica en parte su popularidad.

Pero ese mismo estilo (en Opiniones y Comentarios siempre había invitados representando la pluralidad de sentires y pareceres del público) y el alcance popular del programa irritaron al poder religioso.

Y este poder religioso, presúmese no sin indicios fehacientes, influyó en la mismísima institución laica que es la universidad pública --exaltada por los señores Ribes, Flores y Arias-- y la doblegó.

Y ese jueves 21, el coordinador de Radio UV, Fernando Escalante, le informó al colega Blanchet que por instrucciones de su jefe, Manuel Zepeda Ramos, se cancelaba el programa. Sin explicaciones.

Señálese que el señor Zepeda es el director de Difusión Cultural de la UV, considerándosele en los mentideros académicos paniaguado del gobernador Fidel Herrera, y que manipula al rector Arias

ffponte@gmail.com


Glosario:
Icástico: natural, sin disfraz ni adorno.

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