sábado, enero 17, 2009

La antidemocracia mexicana y el estado fallido

De Praxedis:

Todo mundo habla de la democracia en México; que si estamos en una transición, que si ya culminamos el proceso democrático, etc., etc.

Mientras no despertemos los mexicanos de nuestro cinismo crónico, especialmente la clase política que no termina de aprender de los fracasos sociales y económicos de México, nunca llegaremos a un estado verdaderamente democrático. Ya se habla en todas partes del mundo de que México está cerca de ser un estado fallido. A lo largo de nuestra historia nuestro país ha sido ya un estado fallido. En 1847 México era un estado fallido, tan fallido que perdió la mitad de su territorio. Ahora estamos a punto de perder la otra mitad, digan si no los últimos tratados entreguistas que los últimos gobiernos han estado firmando con el imperio. Empezando con el TLC, el último tratado entreguista es el mentado Plan Mérida. Todavía hay gente y mucha-el presidente, intelectuales, pensadores, columnistas, etc.- que defienden el TLC a pesar de que ha producido 50 millones de pobres y 12 millones de expulsados del país. Ya los Estados Unidos ven que el proceso de descomposición de México que ellos han estimulado apoyando gobiernos corruptos como el actual, está maduro como para justificar una intervención militar. Si no fuéramos tan cínicos ya no nos atreveríamos a llamar al actual estado de cosas con el nombre rimbombante de "democracia". Lo que tenemos ahora No es democracia. Tenemos una dictadura informática y una usurpación del poder por los poderes fácticos. Democracia significa que el pueblo tiene el poder de decidir quien gobierna y que rumbo debe llevar el país. Nada de eso se ha logrado. También democracia significa reconocer la voluntad del pueblo expresada en las urnas. Si el pueblo no tiene la información necesaria porque los medios de información practican una dictadura informática y además las elecciones son violentadas y el pueblo o una parte de él a sabiendas de que ha habido fraude acepta al usurpador entonces ese pueblo es antidemocrático porque no defiende al ganador sino que se deja robar la elección por una mafia de bandidos. El hecho de que una gran parte del pueblo y de la clase política acepta resignadamente a un usurpador ese pueblo y esa clase política están renunciando tácitamente por de "faul" a la democracia. Al renunciar a la democracia caemos automáticamente en las dictaduras, que es lo que está pasando actualmente con Felipe Calderón que ahora gobierna a este país con el ejército.

Estamos por lo tanto a punto de perder la otra mitad de México y por lo tanto dejaremos de ser un país soberano y nos convertiremos en un protectorado estadounidense, exactamente como Puerto Rico. Y todo esto por nuestro pecado de fingir demencia y aceptar resignada y cobardemente a un gobierno usurpador, traidor y entreguista. Si leyéramos la historia de México nos daríamos cuenta que en nuestro siglo XXI estamos repitiendo los mismos errores que en el siglo XIX con Su alteza serenísima Antonio López de Santana.


No hay comentarios.: